Las pruebas que mejor demuestran la existencia de una enfermedad se basan principalmente en el examen de una lesión en todos sus niveles estructurales, la evidencia de la presencia de un microorganismo cuando se trata de una enfermedad infecciosa o la alteración de algún o algunos componentes del organismo. Esa es la labor de La Patología, descubrir esa anomalía. |